Hay días en los que todo es felicidad,
no importa si no me hablas,
donde todas las canciones son mis favoritas para cantar.
Hay días en los que lloro sin parar,
porque pienso que ya no estás para mi
y yo no estoy más para vos.
Hay días en los que me drogo con los recuerdos,
con las risas y las vergüenzas,
con los enojos y con los dramas....
Hay días que me ahogo en mi paranoia
y te imagino diciéndome que respire,
aunque después me ponga mal porque sé no es real.
Hay días que disfruto la simpleza de las cosas,
de hablar sin hablar
y reír hasta patalear.
Hay días en los que la tristeza no da para más,
porque me niego a aceptar que las cosas van a cambiar.